Del 18 al 27 de mayo

«La residencia de creación y experimentación fotográfica es uno de los pilares fundamentales sobre los que se construye el festival Revela-T. En éste su tercer año, afrontamos nuevos retos y empezamos a ser conscientes de la importancia de una actividad que se ha convertido en algo más que un lugar de encuentro para fotógrafos de todo el mundo. Fotógrafos, que en su mayoría, trabajan desde la soledad de sus estudios y laboratorios, y que durante una semana tienen la oportunidad de expresarse y convivir con otros artistas a los que les mueve la misma pasión. Esta residencia es el germen de una comunidad que crece año tras año alrededor de un interés común por compartir, vivir y experimentar con procesos históricos desde nuevas aproximaciones a la fotografía química contemporánea. El centro desde el que se extiende esta red que conecta los lugares más alejados del planeta se encuentra en Vilassar de Dalt. Una comunidad que mantiene un contacto «virtual» durante todo el año, intercambiando propuestas e investigaciones, pero que en un alto porcentaje de los casos vuelve a Barcelona para cargarse de esa energía creativa que se respira durante la residencia y cada año después en el festival.

Pese a lo que a priori se pueda pensar de un festival y de una residencia artística dedicados a los procesos históricos, la mayoría de los aspirantes y participantes en el intercambio son muy jóvenes y la visión que tienen de la fotografía química dista enormemente del uso tradicional y arcaico de estos procesos. Es una generación de artistas con una mirada fresca, revisada, libre de prejuicios, plenamente contemporánea y consciente de las enormes posibilidades que nos proporcionan estas técnicas la que impulsa la residencia. Para comprender, crear y poder innovar es necesario un profundo conocimiento de la historia de la fotografía y la evolución de la misma a través de los diferentes procesos que le han dado forma a lo largo de casi dos siglos. Este conocimiento, junto con un proceso de experimentación complejo y a veces frustrante, son las bases sobre las que se está produciendo una completa revisión estética de todas estas técnicas que nos ha dejado la historia de la fotografía. Éste es también el enfoque desde el que afrontamos la residencia: proporcionar un marco de referencia contemporáneo para la experimentación con técnicas fotográficas antiguas. Un intercambio cultural, personal y creativo que dé empuje a las carreras artísticas de los participantes y forme una red de conocimientos y relaciones entre los diferentes países de origen de los artistas.»

Los coordinadores de este intercambió serán los fotógrafos Ana Tornel y Joaquín Paredes.