Viaje en azul

Esta serie de fotografías fueron realizadas por Manel Armengol con una cámara estenopeica y película de luz de tungsteno que al exponerse a la luz del día genera los tonos azulados, todas ellas en un formato horizontal. El azul es empleado de un modo absoluto, ni como fondo ni como color de objetos o personas, sino tiñendo todo el paisaje a la manera romántica. La nave en construcción, metáfora o símbolo de toda la serie, conduce al hogar que desde Homero puede tener el nombre de Ítaca.

Es éste un viaje de retorno. ¿De quién? El azul transfigura el mundo. Lo que se ve es el fruto de un sueño o también de un recuerdo, como rezan dos  títulos de las imágenes. Los recuerdos urbanos parecen procedentes de otras vidas.

La espiritualidad del azul, aéreo y acuático, contrasta con la materialidad de la tierra, de los restos que quedan, vegetales, pétreos. Árboles como cabelleras, agitadas por el viento (probable alusión a una serie fotográfica sobre el viento). Ventanas que permiten vislumbrar inciertos horizontes. Ventanas con velos que ocultan el destino. Trozos de caminos. Un objeto encontrado en la playa que podría ser la piedra del desierto o el ojo de la Esfinge. Deslumbrante el cristal con sus perfectas formas, geometría precisa que se afirma ante los muros y las incógnitas.

La serie Viaje en azul se despliega como un poema hecho con imágenes y textos (los títulos) para crear ese espacio sin nombre, allí donde olas azules cubren nuestras cabezas. 

                                                                                                                                                                       Texto de Victoria Cirlot

Manel Armengol

Photography by Hallgrimur Arnarson  

Los trabajos fotográficos de Manel Armengol, desarrollados a lo largo de 40 años de dedicación profesional, abarcan un considerable abanico temático resultante de varias etapas vitales. Se inició en la fotografía de foto-periodismo con el conocido reportaje de la manifestación por las libertades de 1976 en Barcelona, ​​y con sus estancias como corresponsal en Estados Unidos y China de los años 70.

Después de un accidente que lo aparta de la actividad periodística explora diversos territorios temáticos que van de la fotografía nocturna con las chimeneas de la azotea de La Pedrera, conjunto de carácter onírico y introspectivo, a una aproximación íntima a la Naturaleza con las series Herbarium y Terrae.

En el transcurso de su trayectoria ha simultaneado la realización de temas de su interés personal con la producción de trabajos de encargo para editoriales y clientes privados.



Ha tenido numerosas exposiciones en galerías e instituciones. Su obra está presente en fondos y colecciones privadas y públicas.

Lugar: Hotel Sorli EmocionsCarrer Lluís Jordà Cardona, 2, Vilassar de Dalt,