Paisajes de mi memoria

Durante casi 10 años he estado trabajando en mi proyecto Paisajes de mi memoria, un acercamiento intimista a algunos de los lugares más emblemáticos de Soria, la tierra que me vio nacer.

Es de todos sabido que nuestra memoria modifica los recuerdos sin nuestro consentimiento, de modo que una nueva capa de realidad ficticia cubre la verdadera, haciéndola parecer más cierta que la auténtica.

Se trata a veces de un mecanismo de autodefensa que nos ayuda a olvidar parcialmente aquello que nos hace daño o, más frecuentemente aún, de un simple efecto provocado por el paso del tiempo. La memoria está sometida a trastornos, a amnesias que provocan vacíos de información.

Eso nos hace perder, en cierto modo, una parte de nuestra experiencia vital, pero también la enriquece haciéndola única y personal. En mi caso, la memoria relativa a los paisajes de mi infancia es una mezcla de recuerdos e imaginación. Mi familia se trasladó a Barcelona cuando yo apenas tenía un año y mis vivencias en Soria se reducen a las de los largos periodos vacacionales en familia. Nunca he dejado de volver a Soria aunque, con el tiempo, esas visitas se han ido reduciendo en duración por las distintas obligaciones a las que nos atamos con la madurez. En la mayoría de ellas, tres lugares se han ido repitiendo como una pequeña obsesión: el Río Duero, el Monte Valonsadero y el Pantano de La Cuerda del Pozo, aquellos a los que dedico este trabajo.

Desde que comencé este trabajo, allá por 2005, se ha dejado de fabricar el material que utilizo como soporte: las diapositivas en B/N y la película Polaroid con la que realizar las transferencias de imagen.

En una suerte de premonición, me dediqué a acumularlo en mi nevera. Y allí ha ido caducando, provocando esas irregularidades y defectos en el procesado que me han ayudado a transmitir, de una forma más fiel, el efecto del paso del tiempo en mi memoria. 

Conchi Martínez

Nací en Soria en 1963. Al poco tiempo mi familia se trasladó a Barcelona por temas laborales, y es allí donde he echado raíces y sigo viviendo desde entonces. Me regalaron mi primera cámara réflex cuando me casé allá por 1996 y ese fue el punto de partida para desarrollar mi gran pasión por la fotografía. Ya por aquel entonces era algo que me atraía poderosamente, pero más como espectadora que como ejecutora.

Mi toma de contacto con el laboratorio en blanco y negro me descubrió la magia del revelado y la experimentación técnica con procesos alternativos, algo que aún sigue maravillándome hoy en día y a lo que sigo dedicando parte de mis energías.

Disfruto haciendo fotos siempre que tengo una razón clara para ponerme a ello, una idea o tema a desarrollar, cuando salgo con la intención de hacerlas. No me motiva nada hacer fotos compulsivamente, no soy de las que cargan con la cámara habitualmente, y aún menos desde la proliferación de la amplia gama de aparatos electrónicos con los que la gente tiende a bombardearnos con imágenes en la actualidad.

Me interesan los temas cotidianos, la identidad, el paso del tiempo, los viajes (que no dejan de formar parte de mi cotidianeidad); fotografío mi día a día y lo que me rodea.  Mi trabajo es sistemático y ordenado, supongo que por la influencia de mi formación científica. Estudié Matemáticas en la Universidad y eso es algo que marca mucho,… 

www.conchimartinez.com

Lugar: Sala Polivalent de Can Rafart. Parc de can Rafart. Vilassar de Dalt