Barcelona vertical

Es una visión personal de la urbe a través de un formato singular, el panorama vertical. El autor retrata el dinamismo, la inestabilidad y la energía de la ciudad invirtiendo el formato clásico de la fotografía paisajística y transformándolo en una serie secuencias verticales.

Todas las fotografías fueron concebidas y compuestas en cámara y no han sido re-formateadas ni reencuadradas ninguna de las imágenes, siendo los bordes negros de las copias en gelatina de plata los mismos límites del negativo.

La serie Barcelona Vertical ha sido expuesta en Agfapan APX25: esta película representó el último exponente de una Era en la que la emulsión de gelatina de plata fue usada con propósitos pictóricos.

La alta resolución de este film incomparable desvela una extraordinariamente suave gradación tonal  y un grano invisible a la vista. La película ha sido procesada químicamente a través de un revelador clásico formulado hace ya más de cien años, que consigue la mayor acutancia posible. Una película de 'Alta-Fidelidad'.

Las copias expuestas en la exposición han sido creadas manualmente mediante tiraje artesanal en el 'cuarto oscuro', con foto-químicos, y usando un papel específico: el Clorobromuro lento, un material cuyo contenido superior en plata y su fineza produce una riqueza de detalle inigualable en la copia, a la vez crea que unas luces y sombras de una gran calidez.

Sobre la exposición:

La ciudad no tiene horizonte. Lo perdió. Quizás cuando construyeron las murallas.

El horizonte pertenece al paisaje, pero Barcelona lo quiere todo: el cielo y la tierra, el mar y la montaña.

El formato panorámico se creó para adaptarse al paisaje natural, donde la belleza es infinita y la mirada se recrea hasta perderse.

La panorámica se hizo a medida de la naturaleza: inabarcable, estable y equilibrada, pero la ciudad es el refugio de esa misma naturaleza, en la que el hombre se protege y reconstruye a su manera la belleza, perdiendo de vista el horizonte natural.

La ciudad necesitaba un formato opuesto. Dinámico, inestable y enérgico. Dramático. Un formato cuyos límites sean sus virtudes, sus murallas, su fuerza. Era necesario dar un giro a la fotografía panorámica para adaptarla al formato urbano. Ante la imposibilidad de horizonte, no queda otro remedio más que darle la vuelta al formato. Literalmente.

Porque Barcelona tiene un espíritu vertical. Quiere estar arriba y abajo a la vez, en la montaña y en la mar. Es una ciudad antagónica y contradictoria, burguesa y obrera, antigua y moderna, internacional y provinciana, tradicional y vanguardista, y necesitaba un formato diferente que abarcara todos esos extremos, el cielo y la tierra, en un mismo encuadre.

Un viaje vertical en busca de la belleza de la ciudad, la cual nos cuesta cada vez más apreciar y hay que rastrear como un tesoro entre el imaginario de fealdad que la rodea. Un viaje activo, porque Barcelona es una ciudad hermosa que olvida sus propios encantos persiguiendo el ruido de una vana modernidad. Una ciudad ruidosa, cuyo caos estético a veces no nos deja escuchar su belleza.

Si la rutina nos vuelve ciegos, intentar que detengamos la mirada en la belleza existente a nuestro alrededor, aislándola en el silencio del blanco y negro, en el color del pasado y de la memoria, ha sido la intención de este viaje visual. Porque quien no percibe la belleza está condenado a destruirla... ¡Escuchemos la belleza!
                                                                                                                                                                                 Søren Berenguer 

Søren Berenguer

Formado como Ingeniero, fue productor videoclips musicales, cortometrajes documentales y de ficción premiados, y se especializa en Fotografía Analógica con un uso muy característico de cámaras y lentes Vintage. 

Especialmente interesado en recuperar la mágia de los procesos manuales y técnicas alternativas, trabaja unicamente en formato Analógico y de forma artesana: Apasionado de la fotografía clásica y el monocromo, completó su formación en el Reino Unido con algunos de los últimos maestros positivadores del cuarto oscuro.

Sus fotografías se conciben través de cámaras vintage y laboratorio, utilizando películas y materiales descatalogados para crear imagenes de belleza etérea, vulnerable y evocadora.

Residente en Barcelona, ha documentado la ciudad durante los últimos seis años en Blanco y Negro con una cámara panorámica y un formato muy especial en su primer libro publicado: 'Barcelona Vertical': una visión sorprendente del paisaje urbano a través de una perspectiva inusual.

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Lugar: Sala Polivalent de Can Rafart. Parc de can Rafart. Vilassar de Dalt