Furgo cámara «Inventario 2014»

Detalles

Guilhem Senges, de espíritu trashumante e interesado por los procedimientos rudimentarios de los albores de la técnica fotográfica, convirtió su furgoneta en una cámara estenopeica nómada. Ha dejado su rastro más o menos efímero allí donde ha ido, con intervenciones escultóricas como nubes, esferas, bancos implosionando, escaleras al cielo… que después fotografía.

Intuimos la voluntad subyacente de desactivar los visos apocalípticos (concretizados en una nube tóxica, por ejemplo) cargando de lirismo y misterio las imágenes gracias a la larga exposición y a los procesos artesanales tanto en la puesta en escena como en el revelado.

Arqueólogo nato, junto al rescate de los orígenes del arte fotográfico también aplica similar afán recuperador en el reciclaje objetual para hacer inventarios de juguetes, herramientas de taller, ruedas de bicicleta… En otra vuelta de tuerca, trasvasa estos assemblages inspirados en el Nouveau-Realisme al lenguaje fotográfico. Recicla asimismo géneros como el cine negro, la ciencia ficción, la fotografía erótica, los fotogramas experimentales de Man Ray o Christian Schad, en una investigación irónica sobre los mitos fílmicos, las narrativas fetiche, los trasiegos entre fantasía y realidad, entre imagen latente y presencia positivada.

Las contingencias que intervienen en el laborioso proceso de desarmar y rearmar porciones de realidad forman parte de la obra. Así, la visión resultante será fruto de la amalgama del azar y la previsión en la puesta en escena de su propio imaginario, y esa visión construida sobre lo efímero es la que conserva en misteriosas cápsulas de memoria visual. Experiencias permutadas en reliquias de tiempo.”

Anna Adell, 2014